Enrique Vila-Matas  

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Suicidios ejemplares

Breve autobiografía literaria 



Suicidios ejemplares




A Paula de Parma




“No sé lo que me espera, pero de cualquier modo, iré hacia eso riendo.”


Stubb, en Moby Dick




Libro unitario de relatos en torno al tema del suicidio. Precedente claro de Bartleby y compañía en cuanto a narrar historias de personas que se retiran de una actividad. Lo escribí para indagar cuáles eran mis relaciones con la vida y con la muerte, sobre todo con esta última, puesto que desde la ventana de mi sexto piso se ofrecía fácil la posibilidad del vuelo. Recuerdo que mientras trazaba las historias de ese conjunto de relatos, teniendo en cuenta que me identifico siempre con los personajes del libro que ando en aquel momento escribiendo, sentía un cierto temor a probar mis alas y matarme.





Viajar, perder países [+]  . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
7
Muerte por saudade  . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
9
En busca de la pareja eléctrica . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
25
Rosa Schwarzer vuelve a la vida . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
43
El arte de desaparecer  . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
63
Las noches del iris negro  . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
77
La hora de los cansados  . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
103
Un invento muy práctico  . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
110
Me dicen que diga quién soy . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
126
Los amores que duran toda una vida  . . . . . . . . . . . . . . . . . .
145
El coleccionista de tempestades . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
162
Pero no hagamos ya más literatura . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
173





Ediciones

Contraportada 



· Barcelona, Anagrama, 1991
· Col. Narrativas hispánicas


· Barcelona, Anagrama, 2000
· Col. Compactos Anagrama, 238
· 173 páginas
· ISBN 978-84-339-6668-5
· EAN 9788433966685




En el prólogo de esta singularísima colección de suicidios imaginarios se nos habla de unos grafittis misteriosos que hace unos años aparecieron en la ciudad nueva de Fez, en Marruecos: «Se descubrió que los trazaba un vagabundo, un campesino emigrado que no se había integrado en la vida urbana y que para orientarse debía marcar itinerarios de su propio mapa secreto, superponiéndolos a la topografía de la ciudad moderna que le era extraña y hostil..» Todo parece indicar que en estos relatos contra la vida extraña y hostil, el narrador, al igual que el vagabundo de Fez, intenta orientarse en el laberinto del suicidio a base de marcar el itinerario de su propio mapa secreto y literario: «Y eso me lleva a pensar en Pessoa (“Viajar, perder países”) y a parafrasearlo: Viajar, perder suicidos; perderlos todos. Viajar hasta que se agoten las nobles opciones de muerte que existen.»

Viajar y perder países, inventar personajes que evitan que nos arrojemos al vacío, adentrarse a tumba abierta en la realidad, perseguir con gran fatiga vidas ajenas, morir de esa pasión extrema que puede ser el amor, coleccionar tempestades, interiorizar a los muertos, perderse, resignarse a la grisura de la vida, practicar la saudade, convertirse en fantasma: éstas son algunas de las nobles suertes de muerte o despedidas irónicas de la vida que habitan las páginas de esta colección de sútiles suicidios y van trazando un inquietante itinerario moral a través del tema de la muerte por mano propia, sin sucumbir al suicidio pero también sin escapar de él.




En la prensa

Viajar, perder países



Diario de Pernambuco, 31/7/2009
Diario de Pernambuco
31 de julio 2009






         Hace unos años comenzaron a aparecer unos graffiti misteriosos en los muros de la ciudad nueva de Fez, en Marruecos. Se descubrió que los trazaba un vagabundo, un campesino emigrado que no se había integrado en la vida urbana y que para orientarse debía marcar itinerarios de su propio mapa secreto, superponiéndolos a la topografía de la ciudad moderna que le era extraña y hostil.

         Mi idea, al iniciar este libro contra la vida extraña y hostil, es obrar de forma parecida a la del vagabundo de Fez, es decir, intentar orientarme en el laberinto del suicidio a base de marcar el itinerario de mi propio mapa secreto y literario y esperar a que éste coincida con el que tanto atrajo a mi personaje favorito, aquel romano de quien Savinio en Melancolía Hermética nos dice que, a grandes rasgos, viajaba en un principio sumido en la nostalgia, más tarde fue invadido por una tristeza muy humorística, buscó después la serenidad helénica y finalmente -«Intenten, si pueden, detener a un hombre que viaja con su suicidio en el ojal», decía Rigaut- se dio digna muerte a sí mismo, y lo hizo de una manera osada, como protesta por tanta estupidez y en la plenitud de una pasión, pues no deseaba diluirse oscuramente con el paso de los años.

«Viajo para conocer mi geografía», escribió un loco, a principios de siglo, en los muros de un manicomio francés. Y eso me lleva a pensar en Pessoa («Viajar, perder países») y a parafrasearlo: Viajar, perder suicidios; perderlos todos. Viajar hasta que se agoten en el libro las nobles opciones de muerte que existen. Y entonces cuando todo haya terminado, dejar que el lector proceda de forma opuesta y simétrica a la del vagabundo de Fez y que, con cierta locura cartográfica, actúe como Opicinus, un sacerdote italiano de comienzos del trescientos, cuya obsesión dominante era interpretar el significado de los mapas geográficos, proyectar su mundo interior sobre ellos -no hacía más que dibujar las formas de las costas del Mediterráneo a lo largo y a lo ancho, superponiéndole a veces el dibujo del mismo mapa orientado de otra manera, y en estos trazados geográficos dibujaba personajes de su vida y escribía sus opiniones acerca de cualquier tema-, es decir, dejar que el lector proyecte su propio mundo interior sobre el mapa secreto y literario de este itinerario moral que aquí mismo ya nace suicidado.





Traducciones






Brasil [+]

Francia

Francia
Suicídios exemplares, Brasil
Suicídios exemplares
Cosac & Naify, 2009
Trad. Carla Branco
Suicides exemplaires, Francia
Suicides exemplaires
Christian Bourgois, 1995
Trad. Éric Beaumatin
Suicides exemplaires, Francia (bolsillo)
Suicides exemplaires
Christian Bourgois, 2003
Trad. Éric Beaumatin

Italia

Italia

Portugal
Suicidi Esemplari, Italia
Suicidi Esemplari
Nottetempo, 2004
Trad. L. Panunzio Cipriani
Suicidi Esemplari, Italia
Suicidi Esemplari
Sellerio, 1994
Trad. L. Panunzio Cipriani
Suicídios exemplares, Portugal
Suicídios exemplares
Assírio & Alvim, 1994
Trad. Miguel Castro Henriques

Alemania

Serbia

Otros países
Vorbildliche Selbstmorde, Alemania
Vorbildliche Selbstmorde
Suhrkamp, 1995
Trad. Veronika Schmidt
Samoubistva za primer, Serbia
Samoubistva za primer
Alexandria Press, 2004
Trad. Igor Marojevic
Holanda:
Voorbeeldige zelfmoorden
Nijgh van Ditmar, 1992
Trad. Judith Uyterlinde

Suecia:
Exemplariska självmord
Aegis, 1995
Trad. Oscar Hemer



Bibliografía



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  • Bradu, Fabienne, Vuelta, 196, marzo de 1993, pp. 53-54.
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  • Lansu, Alle, “De kunst van het koorddansen”, Parool, Holanda, 13 de febrero de 1993.
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  • Solano, Francisco, “La gracia de la muerte”, Reseña, 217, 1991, p. 3.


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