
DeBolsillo (RH Mondadori)
Barcelona, 2011

Lumen, 2005
Ilustraciones Óscar Astromujoff

Lengua de trapo, 1996

Tusquets, 1977
Cuadernos Ínfimos
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«Hay libros que inspiran miedo. Miedo de verdad. Más que libros parecen bombas de relojería o animales falsamente disecados dispuestos a saltarte al cuello en cuanto te descuides. Esta experiencia yo sólo la he tenido en dos ocasiones. La primera fue hace mucho tiempo, en 1977 o 1978; leía entonces una novela breve en una de cuyas páginas se advertía al lector que a partir de ese momento podía morirse. Es decir que se podía morir literalmente, caerse al suelo y no levantarse. La novela era La asesina ilustrada, de Enrique Vila-Matas, y que yo sepa ninguno de sus lectores se murió aunque muchos salimos transformados después de su lectura, con la certeza de que algo había cambiado para siempre en nuestra relación con la lectura. La asesina ilustrada, junto a Los dominios del lobo, la primera novela de Javier Marías, marca el punto de partida de nuestra generación.»
ROBERTO BOLAÑO
«Publicado por primera vez en 1977, La asesina ilustrada supuso la revelación de Enrique Vila-Matas como uno de los escritores más audaces de su generación. Fue en 1975, en la buhardilla que había alquilado a Marguerite Duras en París, cuando el escritor barcelonés se enfrentó al reto de escribir una novela que provocara la muerte de quien la leyera. El resultado fue un texto donde se apunta lo que luego serían las constantes de uno de los autores europeos más valorados e influyentes de los últimos treinta años: el gusto por los juegos metaliterarios, el dominio de la ironía y los suplicios de la imaginación.
Con esta edición proponemos, a modo de homenaje, tres nuevas miradas sobre aquel paisaje fundacional: la del propio autor, quien examina su obra primeriza en el prólogo, un comentario plástico, obra del pintor argentino Óscar Astromujoff, y finalmente, como colofón, un epílogo donde el profesor Jordi Llovet analiza lo que fue su propio análisis del texto treinta años atrás.»
“Le vi en la penumbra reconstruyendo el mapa de Aroma, soñando la red de caminos que conducirían a la ciudad, pensando trazados azules sobre los puentes que, distintos unos a otros, vigilarían los canales. Puentes convexos, sobre pilastras y sobre barcas, colgantes o de parapetos calados. Canales de agua roja que recorría paisajes a la luz de la luna de Aroma, la ciudad en la que él siempre soñó. Casas coronadas por piedras de plata, aire de libertad, la magia de mil palomas en vuelo constante por un cielo gris de hielo, tres soles iluminando la noche eterna de Aroma.
Le vi luego en el esplendor nocturno de su habitación acodado a la ventana que daba a su jardín, meditando al final de su vida, organizando el recuerdo: infinita sucesión de imágenes fragmentadas de una juventud perdida para siempre. Cercana ya la hora en que perdería la memoria.”
BIBLIOGRAFÍA
- Bach, Mauricio, “El libro asesino ”, La Vanguardia , 19 de julio de 1996, p. 46.
- Giralt Torrente, Marcos, “Se rescata una novela de 1977 de Enrique Vila-Matas”, El País, 20 de julio de 1996, p. 9.
- Kraus Cebalos, Edgar, “Lejos de Veracruz y La asesina ilustrada”, Reforma, México, 14 de julio de 1996, p. 4.
- Lindon, Mathieu, “Mort à celui qui lira”, Liberation, París, 9 de enero de 2003.
- Llop, José Carlos, “Espejismo del crimen”, Camp de l'Arpa, 50, abril de 1978, p. 54.
- Marco, Joaquín, Destino, 2107, 23 de febrero-1 de marzo de 1978, p. 31.
- Martins, Juan, “Hay libros que inspiran miedo”, Crítica teatral wordpress, 14 de julio de 2011.
- Netcháiev, Juan Ramón, “Espía de sí mismo: La asesina ilustrada y Extraña forma de vida”, Archipiélago, 29, verano de 1997, pp. 129-130.
- Paillardet, Pascal, “Les morts et la mort”, Le matricule des anges, 42, 2003, p. 38.
- Pàmies, Sergi, “Operación rescate”, El País, 24 de julio de 1996, p. 16.
- Parra, Ernesto, “El laberinto barroco de Enrique Vila-Matas”, El viejo topo, 27, diciembre de 1978, pp. 58-59.
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